martes, 14 de febrero de 2017

Lactancia materna, el alimento Ideal




Una de las preguntas que hago en la consulta de Osteopatía es qué clase de lactancia siguen o han seguido. Si el problema por el que acuden tiene que ver con el sistema digestivo del bebé y la alimentación es a base de leche materna podemos descartar prácticamente cualquier intolerancia a la leche de vaca (salvo la que tome la madre). En cambio, si el lactante sigue una lactancia mixta o artificial, quizás su sistema digestivo está siendo irritado por las proteínas de la vaca.

¿Le puede hacer daño la leche artificial?

La leche de vaca está diseñada para alimentar al hijo de la vaca, es decir, al ternero. Por lo que la mejor leche para alimentar a nuestro hij@ es la leche que fabricamos nosostras mismas.
La leche de fórmula, número 1, viene muy "depurada", es decir, le quitan mucha proteína de vaca para que sea mejor digerida por los bebés. Pero nunca conseguirá ser igual a la leche materna, como es lógico. De hecho, está prohibido su publicidad; por eso siempre en los anuncios de publicidad vemos la leche número 2. Esta leche, la número 2, más económica, se suele dar a partir del 6º mes, y viene menos "depurada" que la número 1.

Ventajas de la lactancia materna

Cada madre decide qué clase de lactancia quiere para su hijo, a veces es difícil conseguir una lactancia materna exclusiva por diferentes motivos. Pero es importante conocer todos los beneficios que aporta la leche materna para que nos lo pensemos 2 veces antes de tirar la toalla.

1. Se evitan molestias digestivas e intestinales:

La leche materna ofrece la combinación ideal de nutrimentos para el bebé, incluyendo las vitaminas, proteínas y grasas que necesita. Por lo que es muy fácil de digerir y absorver, evitando gases y cólicos. Es la que mejor se adapta a la función renal del lactante

2.  Su composición de nutrientes es la más adecuada:

Y además, su composición cambia conforme crece el bebé, de modo que satisface las necesidades en sus diferentes etapas de desarrollo.

3. Se reduce la probabilidad de tener Reflujo Gastro-Esofágico:

La leche materna se digiere más rápidamente, por lo que permanece menos tiempo en el estómago.

4. Favorece el desarrollo de los huesos de la cara y mandíbula:


La succión fortalece la musculatura orofacial, lo que   ayuda a que se desarrollen los huesos de la cara y la mandíbula, previniendo alteraciones orofaciales y del lenguaje. También favorece el desarrollo de los dientes


5.  Evita el estreñimiento.

6.  Aumenta la Inmunidad de tu bebé:


A través de la leche materna, la madre le transmite sus Inmunoglobulinas (Ig) que son Anticuerpos que defienden contra las infecciones.

Ya en el calostro encontramos los 5 tipos de Ig que existen, y ayudan a formar una capa protectora sobre las membranas mucosas en los intestinos, nariz y garganta de tu bebé, precisamente las partes más susceptibles a virus, bacterias e infecciones.

7.  Menor incidencia de
   - infecciones respiratorias, intestinales, urinarias, víricas,..
     - alergias
     - Enfermedades crónicas (diabetes, obesidad,..)

8.  Crea un fuerte vínculo entre madre-hijo:

Cubriendo necesidades como la proximidad y seguridad que favorecen la autoestima del niño y la relación con la madre.

Como has podido comprobar hay un montón de motivos por los que alimentar a tu hij@ con tu propia leche. En próximas entradas hablaremos un poco más del tema, pero si quieres saber algo más de lactancia materna te aconsejo el siguiente blog:
http://www.carlosgonzalezpediatra.com/2016/07/lactancia-materna


Carmen Barón. Fisioterapeuta y Osteópata Pediátrica.
Centro Fisioterapia Osteopatía Barón





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